miércoles, 24 de febrero de 2010

LO QUE DEBERÍAS APRENDER ANTES DE APRENDER

Como ya os anticipé en mi anterior entrada, hoy voy a recomendaros mi última lectura acerca de los sistemas de estudio y formas de mejorar la memoria. Se trata del libro titulado "LO QUE DEBERÍAS APRENDER ANTES DE APRENDER", escrito por Luis García Carrasco.

Es una selección de los más de 200 artículos publicados en la página web El Arte de la Memoria.org, del mismo autor, desde los inicios de su andadura hasta el momento actual. Obviamente, no se trata de una simple copia y traslación de los contenidos publicados en El Arte de la Memoria.org; sino que el autor nos los presenta de una forma estructurada, ordenada, con preguntas introductorias que despiertan la curiosidad y proponiéndonos multitud de ejercicios que inducen llevar a la acción las diversas técnicas que vayamos aprendiendo.

Personalmente, después de haberlo leído, os confieso que me merece mejor opinión que otros libros sobre la materia, como, por ejemplo, "Desarrolla una mente prodigiosa" de Ramón Campayo; pues "LO QUE DEBERÍAS APRENDER ANTES DE APRENDER" me ha resultado mucho más "cercano" y "asequible", como si hubiese sido escrito por un amigo que, desde la simpatía y el aprecio, nos intenta aconsejar y guiar.Y, algo muy importante a mi entender, no nos obliga a echar por tierra todo lo que sabemos y empezar de cero. Sino que, en palabras del autor, todo lo contrario. No se trata de olvidar todo lo anterior, que además ya sabes que funciona más o menos bien y dejarlo a un lado. Se trata de mejorarlo, de ajustarlo para conseguir lo que quieres, el objetivo que tienes en mente.


Otro aspecto novedoso de "LO QUE DEBERÍAS APRENDER ANTES DE APRENDER", y que es muy de agradecer por nosotr@s, los opositores, colectivo escaso de tiempo por excelencia, es que tampoco nos "obliga" a leer sus 243 páginas. En palabras del autor, empieza por lo que más te atraiga, lo que te llame la atención, lo primero que despierte tu interés, lo que te parezca divertido. Olvídate de seguir un orden. Tú decides si empiezas por el final, abres el libro al azar o te vas directamente al capítulo X. Disfruta. Lo podemos tener sobre el escritorio, como es mi caso, y , de vez en cuando, leer un capítulo. Lo curioso, que a mi me sucede, es que la mayoría de las veces tengo que optar por colocarlo en la biblioteca y regresar a mis temas...pues corro el riesgo de engancharme a sus páginas y no cumplir con mi planning de estudio.

De momento, el libro sólo está disponible en formato electrónico, puedes conseguirlo pinchando aquí o en cualquiera de los hiperenlaces de ésta entrada. Próximamente se lanzará en formato papel.

jueves, 18 de febrero de 2010

NUESTRO "DISCO DURO".

Hoy, tras haber sufrido algunos contratiempos en mi PC que me han supuesto la pérdida de gran cantidad de datos (gracias a las backups el daño no ha sido mayor), se me ha ocurrido escribir acerca de nuestro "disco duro" particular, ese que tenemos alojado en lo alto de nuestra anatomía. Sí, ese que la mayoria de las veces infravaloramos, olvidando que se trata de un "superordenador"  prodigioso, clave del desarrollo evolutivo, y que se encuentra a años luz de, siquiera igualar, las maravillas tecnológicas actuales.

Es muy habitual que personas inteligentes, con un expediente académico brillante, y la vocación e ilusión necesarias por desempeñar labores jurisdiccionales finalmente abandonen o renuncien a comenzar la preparación de éstas oposiciones con el vago argumento de: "Yo no valgo, no tengo memoria suficiente para aprobar". Craso error. La "naturaleza" nos ha dotado de un instrumento sencillamente prodigioso, del que, está científicamente comprobado, no alcanzamos a utilizar más que un 10% de su capacidad. Es irresponsable afirmar que tal maravilla "no sirve", cuando ha sido capaz, durante miles de años, de colocarnos en la cúspide de la pirámide evolutiva terrestre. Aunque, y eso es cierto, a mayor potencia mayor complejidad...y sin un buen manual de instrucciones o la formación adecuada corremos el riesgo de "forzar la máquina", tirar a la basura todo el trabajo realizado y, en el peor de los casos, dejar secuelas en nuestro "Gran Pentium". Por eso, a veces, no se trata de que no sirvamos, sino de que no estamos estudiando de la forma adecuada; y ésto sucede no sólo en nuestro nivel, sino en cualquiera de los niveles del sistema educativo. De ahí mi gran obstinación, que ya habréis podido observar, por aprender y leer acerca de los sistemas de estudio y formas de mejorar la memoria. Y, por eso, en la próxima entrada, os haré una recomendación de mi última lectura acerca de éstos temas; un libro que espero os sirva tanto a vosotr@s como a mi me está sirviendo.

domingo, 7 de febrero de 2010

MADERA DE OPOSITOR/A

¿Qué significa tener "madera de opositor/a"?¿Es un concepto unívoco?

En mi opinión, no se trata de "tener" o "no tener" madera de opositor,  porque tod@s (si, tod@s, no me miréis con esa cara) tenermos madera de opositor/a; aunque sea en distinto grado.

Considero que, por el sólo hecho de haber decidido emprender éste duro y pedregoso camino, ya se tiene cierto grado de "madera de opositor/a". ¿De qué depende el resto de graduación de éste novedoso termómetro opositoril que me acabo de inventar? Pues depende de la predisposición innata de la persona para aguantar, sin inmutarse, y siendo capaz de resistir toda la carga psicológica que conlleva, como si de una actividad diaria se tratase. En lo alto del termómetro estarían los que yo llamo "Opositores Natos": Personas que estudian sus 8-10 horas diarias igual que si se dedicasen a cualquier otro menester o profesión. Parecen no sufrir, pasan las horas y les parecen minutos, son inmunes a las cargas de la Oposición. Si, si, ya sé lo que estaréis pensando: "no, esos no son personas, son humanoides". Pues no, son personas, y existen...aunque muy pocas. Éstos, con independencia del preparador, del metodo...y demás circunstancias, aprobarán con total seguridad. Pero, no nos engañemos, éstos especímenes (para suerte de los demás, entre los que me incluyo) son muy escasos. Y, la gran mayoría, aprueba la oposición sin necesidad de ser "rara avis".

Entonces...¿De qué nos puede servir ése termómetro de "madera de opositor"? Pues muy fácil, nos sirve de chivato: A cuanta menos madera de opositor tengamos más cuidado deberemos tener para no "calentarnos". Ese termómetro "sui géneris" nos indicará el umbral de esfuerzo que no debemos superar para no "griparnos". Cuanta menos madera de opositor tengamos más cuidado y más prudentes tendremos que ser.

Si notáis que os quemáis, no hace falta que os déis una ducha fría, para éste tipo de calentamiento basta con unos días de asueto...nada tiene que ver el que a la vecina le haya dado por ponerse minifalda.
Publicadas 61 nuevas preguntas tipo test sobre el Tít. V de la Constitución, en la pestaña "Test Constitución Española". Gracias por tu visita:-)
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