La presente entrada la quiero dedicar a una amiga que, ayer, con la publicación de la nota de corte correspondiente al primer ejercicio de la Convocatoria de Secretarios Judiciales, recibió un jarro de agua fría totalmente inesperado e inmerecido. No voy a desvelar tu nombre, pero tú sabes que me refiero a ti.
Nuestras oposiciones, diferentes y a la vez tan "paralelas", dan golpes igual de duros; es por eso que, aunque no se corresponda específicamente con la temática de este blog, no lo considero fuera de lugar.
En primer lugar, y, ante todo, que sepas que ESTAMOS A TU LADO. Por encima de suspensos o aprobados, la amistad y el cariño están en la base de nuestra relación. Nos tienes, y en particular a mi, para lo que necesites.
En segundo lugar, y teniendo en cuenta que ésta entrada es pública, voy a exponer mi opinión sobre cómo "encauzar" una situación como la tuya, genéricamente, aunque soy consciente de que hay decisiones que tienes tomadas y no se corresponden con este criterio...En todo caso, nadie mejor que tú para elegir tu destino, y, sea el que sea, mi amistad la tienes asegurada.
Cuando los resultados no llegan puede ser por causas estructurales (mucho nivel, poco tiempo de preparación...) o porque el método aplicado a la hora de afrontar la preparación de la oposición no haya sido el correcto. Pero siempre, aun cuando no se haya aprobado por causas estructurales, opino, tenemos margen para pulir el método y lograr, así, superar o eliminar la causa estructural del suspenso. Además, considero fundamental que dejemos de buscar culpables o, lo que es peor, de culparnos a nosotros mismos, y miremos hacia el futuro. No podemos mantener nuestra intención en el futuro y nuestra atención en el presente si permanentemente nos quedamos anclados en el pasado.
Es imprescindible, igualmente, creo yo, que nos regalemos un periodo vacacional de, como mínimo, tres semanas. Periodo de descanso y, además, de reflexión, junto con la persona o personas que han dirigido nuestra preparación, para vislumbrar qué hay que mejorar en el futuro.
Todo ello, claro está (y aquí está el meollo de todo), que tengamos tomada la decisión de continuar. Vuelvo a reiterar, que nadie mejor que cada persona para tomar esa decisión, que debe además ser razonada con criterios exclusivamente personales y familiares, en los cuales considero temerario siquiera entrar. Sólo decir que, cuando te sabes el temario, la mejor inversión es intentarlo otra vez.
Un fuerte abrazo para ti, tú sabes quién eres...

