Mostrando entradas con la etiqueta TRUCOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TRUCOS. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de abril de 2013

Que haya Mucha Suerte y sea Justa

Estar descansad@s, ropa y calzado cómodo, recomendable una botellita de agua, no olvidar DNI, dos bolígrafos de bola azules o negros (tipo BIC, que haga presión, para que las respuestas se marquen en el autocalco que nos llevemos), recomendable llevar la instacia de participación en el proceso selectivo, leer bien la trasera del cuestionario donde vendrá cómo rectificar en el caso de que nos equivoquemos e, importatísimo, controlar el tiempo:


CONTROLAR EL TIEMPO EN EL EXAMEN TIPO TEST.

El pilar del que creo debiéramos partir sería convertir al tiempo en nuestro aliado, evitando que se transforme en una trampa potencialmente peligrosa. Combinaremos la puntualidad británica y la exactitud alemana para crear un método que nos facilite avanzar a ritmo, de la mano del reloj, hasta la última página de la prueba, sin añadir un ápice de intranquilidad derivada del tiempo a  la propia inquietud inherente a una prueba de éstas características.

Comenzaremos por reservar entre un 10 y un 15 % del tiempo de examen a modo de "colchón de seguridad". Con ello lograremos sentirnos más cómodos y confiados. Éste tiempo nos servirá para meditar alguna pregunta especialmente complicada, efectuar un repaso global de nuestras respuestas...En nuestro caso, reservaremos 15 minutos, un 10% del total.

A continuación, calcularemos el tiempo que deberemos invertir en cada una de las 100 preguntas, adoptando como base los 135 minutos que restan tras reservar el "colchón de seguridad." Aproximadamente, 10 preguntas cada 13 minutos.

A partir de aquí ya disponemos de nuestro propio patrón de "ritmo de examen": deberemos avanzar a razón de 10 preguntas cada 13 minutos; ritmo que supervisaremos, reloj en mano, según avanzamos en el ejercicio.

Éste es simplemente un método de control del tiempo, cada uno que utilice el que mejor se adapte a sus circunstancias. ¡Suerte!

sábado, 5 de junio de 2010

El uso del tiempo en el examen tipo test

A escasos 15 días de la fecha señalada para su realización, voy a hablaros acerca de la racionalización de esos 150 minutos que disponemos para contestar sus 100 preguntas

Ni que decir tiene que lo plasmado en estas líneas constituye mi punto de vista; no soy yo el más indicado, con tan sólo un examen tipo test a mis espaldas, para dar consejos a nadie. Sólo pretendo manifestar mi visión de lo que considero el método mejor.

El pilar del que creo debiéramos partir sería convertir al tiempo en nuestro aliado, evitando que se transforme en una trampa potencialmente peligrosa. Combinaremos la puntualidad británica y la exactitud alemana para crear un método que nos facilite avanzar a ritmo, de la mano del reloj, hasta la última página de la prueba, sin añadir un ápice de intranquilidad derivada del tiempo a  la propia inquietud inherente a una prueba de éstas características.

Comenzaremos por reservar entre un 10 y un 15 % del tiempo de examen a modo de "colchón de seguridad". Con ello lograremos sentirnos más cómodos y confiados. Éste tiempo nos servirá para meditar alguna pregunta especialmente complicada, efectuar un repaso global de nuestras respuestas...En nuestro caso, reservaremos 15 minutos, un 10% del total.

A continuación, calcularemos el tiempo que deberemos invertir en cada una de las 100 preguntas, adoptando como base los 135 minutos que restan tras reservar el "colchón de seguridad." Aproximadamente, 10 preguntas cada 13 minutos.

A partir de aquí ya disponemos de nuestro propio patrón de "ritmo de examen": deberemos avanzar a razón de 10 preguntas cada 13 minutos; ritmo que supervisaremos, relog en mano, según avanzamos en el ejercicio.

domingo, 11 de abril de 2010

Reducción del tiempo de exposición de los ejer. 2º y 3º de 75 a 60 min (II)

CONSTRUIR UNOS TEMAS AJUSTADOS AL TIEMPO

Como ya expresé en mi anterior entrada, cada opositor/a posee su particular velocidad de dicción y articulación de palabras; por ello considero necesario que, antes de nada, nos midamos nuestra velocidad de habla. Para ello, es preciso: 

  1. Que calculemos el número medio de palabras que contiene un folio "tipo" , según nuestra forma de redactar: tamaño de fuente, sangría, márgenes...Para ello contaremos el número de líneas que contiene por el número medio de palabras que contiene una línea. ( Para calcular el número medio de palabras que contiene una línea contamos las palabras de cada una de las líneas, las sumamos y las dividimos por el número de líneas). Así sabremos, por ejemplo, que un folio tipo "nuestro"  abarca 370 palabras...ó 350.
  2. Que escojamos una oración o texto que nos sepamos de memoria, no importa la temática, y lo recitemos como si estuviésemos cantándoselo al tribunal cronometrando el tiempo que empleamos. 
  3. A continuación, contamos el número de palabras que contiene y, de ésta forma, sabremos exactamente cuántas "oraciones" serían precisas para rellenar un folio tipo "nuestro".
  4. Y, para finalizar, multiplicamos el tiempo empleado en recitar la "oración" por el número de "oraciones" necesario para llenar un folio; así sabremos el tiempo que tardamos en exponer un folio. Luego, no tenemos más que dividir los 12 minutos entre el tiempo que empleamos en exponer un folio y obtendremos, como resultado, el número de folios que debe abarcar un tema adaptado a nuestra particular velocidad de dicción.
En cualquier caso, ésto es una estimación, a la que será conveniente añadir entre un 10 y un 15% de materia al tema. Pues, al tratarse de un examen oral, es muy probable que se olviden párrafos o conceptos sueltos o, incluso, que determinadas ideas las expresemos con menos palabras de las adjudicadas en nuestro tema. Es lo que mi preparador llama contar con un "Colchón de Seguridad" .

jueves, 18 de febrero de 2010

NUESTRO "DISCO DURO".

Hoy, tras haber sufrido algunos contratiempos en mi PC que me han supuesto la pérdida de gran cantidad de datos (gracias a las backups el daño no ha sido mayor), se me ha ocurrido escribir acerca de nuestro "disco duro" particular, ese que tenemos alojado en lo alto de nuestra anatomía. Sí, ese que la mayoria de las veces infravaloramos, olvidando que se trata de un "superordenador"  prodigioso, clave del desarrollo evolutivo, y que se encuentra a años luz de, siquiera igualar, las maravillas tecnológicas actuales.

Es muy habitual que personas inteligentes, con un expediente académico brillante, y la vocación e ilusión necesarias por desempeñar labores jurisdiccionales finalmente abandonen o renuncien a comenzar la preparación de éstas oposiciones con el vago argumento de: "Yo no valgo, no tengo memoria suficiente para aprobar". Craso error. La "naturaleza" nos ha dotado de un instrumento sencillamente prodigioso, del que, está científicamente comprobado, no alcanzamos a utilizar más que un 10% de su capacidad. Es irresponsable afirmar que tal maravilla "no sirve", cuando ha sido capaz, durante miles de años, de colocarnos en la cúspide de la pirámide evolutiva terrestre. Aunque, y eso es cierto, a mayor potencia mayor complejidad...y sin un buen manual de instrucciones o la formación adecuada corremos el riesgo de "forzar la máquina", tirar a la basura todo el trabajo realizado y, en el peor de los casos, dejar secuelas en nuestro "Gran Pentium". Por eso, a veces, no se trata de que no sirvamos, sino de que no estamos estudiando de la forma adecuada; y ésto sucede no sólo en nuestro nivel, sino en cualquiera de los niveles del sistema educativo. De ahí mi gran obstinación, que ya habréis podido observar, por aprender y leer acerca de los sistemas de estudio y formas de mejorar la memoria. Y, por eso, en la próxima entrada, os haré una recomendación de mi última lectura acerca de éstos temas; un libro que espero os sirva tanto a vosotr@s como a mi me está sirviendo.

domingo, 7 de febrero de 2010

MADERA DE OPOSITOR/A

¿Qué significa tener "madera de opositor/a"?¿Es un concepto unívoco?

En mi opinión, no se trata de "tener" o "no tener" madera de opositor,  porque tod@s (si, tod@s, no me miréis con esa cara) tenermos madera de opositor/a; aunque sea en distinto grado.

Considero que, por el sólo hecho de haber decidido emprender éste duro y pedregoso camino, ya se tiene cierto grado de "madera de opositor/a". ¿De qué depende el resto de graduación de éste novedoso termómetro opositoril que me acabo de inventar? Pues depende de la predisposición innata de la persona para aguantar, sin inmutarse, y siendo capaz de resistir toda la carga psicológica que conlleva, como si de una actividad diaria se tratase. En lo alto del termómetro estarían los que yo llamo "Opositores Natos": Personas que estudian sus 8-10 horas diarias igual que si se dedicasen a cualquier otro menester o profesión. Parecen no sufrir, pasan las horas y les parecen minutos, son inmunes a las cargas de la Oposición. Si, si, ya sé lo que estaréis pensando: "no, esos no son personas, son humanoides". Pues no, son personas, y existen...aunque muy pocas. Éstos, con independencia del preparador, del metodo...y demás circunstancias, aprobarán con total seguridad. Pero, no nos engañemos, éstos especímenes (para suerte de los demás, entre los que me incluyo) son muy escasos. Y, la gran mayoría, aprueba la oposición sin necesidad de ser "rara avis".

Entonces...¿De qué nos puede servir ése termómetro de "madera de opositor"? Pues muy fácil, nos sirve de chivato: A cuanta menos madera de opositor tengamos más cuidado deberemos tener para no "calentarnos". Ese termómetro "sui géneris" nos indicará el umbral de esfuerzo que no debemos superar para no "griparnos". Cuanta menos madera de opositor tengamos más cuidado y más prudentes tendremos que ser.

Si notáis que os quemáis, no hace falta que os déis una ducha fría, para éste tipo de calentamiento basta con unos días de asueto...nada tiene que ver el que a la vecina le haya dado por ponerse minifalda.

domingo, 31 de enero de 2010

EL OPOSITOR NO SÓLO "SUSPENDE" O "APRUEBA".


Ésta entrada se la dedico a aquell@s compañeros que no han podido regresar de su visita al Supremo con un aprobado debajo del brazo y, muy especialmente, a Mery; a la cual envío desde aquí un abrazo muy fuerte.

Efectivamente, como habéis leído en el título, el opositor/a no sólo "suspende" o "aprueba". El opositor, de alguna manera, se parece a los antiguos cruzados que luchaban por recuperar y conservar tierra santa. El opositor se entrega a la consecución de un objetivo difícil, con fe y luchando, día a día, semana a semana, año a año, por aquello que quiere llegar a ser. Por consiguiente, algo tan serio como una oposición, no puede reducirse a esquemas simplistas del tipo "suspendió" o "aprobó"; esquemas "externos" de quien sólo percibe lo superficial y no se para a analizar, antes de juzgar, lo que verdaderamente ha tenido que luchar esa persona, cualquiera que haya sido su resultado.

Lo que nosotr@s debemos apreciar es el desarrollo de esa "batalla"; no tanto si se perdió o ganó (aunque de ello dependa la consecución de nuestro sueño), pues es la única forma de librarnos de esa pesada losa que puede aplastarnos tras haber fracasado en una convocatoria en la que , realmente, teníamos verdaderas posibilidades. No debemos permitir (ésto es muy fácil decirlo, pero más dificil hacerlo) que nos compadezcamos de nosotros mismos y con ello desperdiciemos energía y fuerzas para "rearmarnos" de cara a la siguiente batalla.

En definitiva, Mery, y aquí me vais a permitir que personalice, tienes que estar orgullosa. Orgullosa porque estoy seguro de que has luchado con honor y bravura, aplicando tesón y perseverancia, día a día, mes a mes, año a año; y eso tiene mucho más valor (aunque aparentemente no sea así) que el desenlace final de ésta batalla. Batalla que, por otra parte, ha servido para "curtir" a tus mejores unidades y prepararlas para la próxima.

Las oposiciones, me atrevería a decir que cualquiera de media y alta dificultad, sirven, siempre, para forjar a la persona, su voluntad, y para que aprenda a valorar lo que cuestan las cosas. Y eso es lo que nadie te puede arrebatar, porque ya lo tienes. Y, lo que no tienes, esa ansiada plaza, la conseguirás muy pronto, en parte gracias a la experiencia de éste año, de la que a buen seguro estarás extrayendo sabias enseñanzas.

Un fuerte abrazo para Mery, y para tod@s los que se sientan identificados con su situación.

lunes, 20 de abril de 2009

TÉCNICAS DE MEMORIA (3). Trucos para mejorar la memoria.

Hoy quiero dar la bienvenida a mi todavía reducido grupo de seguidores a Andrea, igualmente compañera de Oposición y autora de "Welcome to Paradise" , diario de una opositora a judicaturas con las ideas muy claras: objetivo y única meta: ser fiscal. Estoy seguro que si mantienes esa determinación lo conseguirás.


Sin perjuicio de que el éxito del opositor resida en la Planificación, la Dosificación y la Constancia, también es conveniente que se acostumbre a utilizar en su estudio diario ciertas técnicas de memorización que, basadas en el funcionamiento del mecanismo de la memoria, faciliten en gran medida su labor. Con ello quiero destacar que se puede desarrollar y mejorar la memoria; aumentar nuestra capacidad basándonos en una mejor y eficiente utilización de la misma. Advierto que no voy a desvelar ninguna fórmula mágica, simplemente recopilo procedimientos de sobra conocidos por todos. A continuación voy a describir alguno de esos "trucos":

1.-ASOCIACIÓN: Cuantas más conexiones se establezcan mentalmente entre los nuevos conceptos y los que ya se poseen más fácil resultará la memorización. Cuanto más se sabe sobre una materia más fácil resultará adquirir nuevos conocimientos sobre la misma. Y esto es así porque uno tiene muchos referentes con los que relacionar la nueva información.
Existen diversas maneras de asociar:

a) Comparar o contrastar: Nos acordamos de algo porque se parece o se diferencia de algo que conocemos.


b) Asociar con Ejemplos: De ésta manera conseguimos transformar una información abstracta en algo tangible, que podemos visualizar fácilmente, y relacionar con lugares, ideas...

c) Analogías: Consiste en buscar parecidos con conceptos o informaciones que ya sabemos.


d) Asociaciones inverosímiles: En el futuro dedicaré una entrada a su explicación; en verdad, se trata de un recurso muy útil. En el fondo no es más que una técnica de creación de vínculos de relación entre los distintos elementos a memorizar.

2.- TROCEAR LA INFORMACIÓN: Por ejemplo, si queremos recordar un número de teléfono nos resultará más fácil si lo dividimos:
"91-710-40-26"
En lugar de:
"917104026"

3.- AGRUPAR LA INFORMACIÓN: Se emplea cuando la información viene muy fraccionada; en estos casos resulta más fácil agruparla en pequeños grupos. Por ejemplo, la siguiente cadena de números: "3 - 3 - 4 - 7 - 3 - 7 - 9 - 0 - 9 - 0 - 8" resulta más fácil de memorizar si se agrupa: "334 - 737 - 909 - 08 ".

4.- EXAGERACIÓN: Nuestra memoria es más receptiva ante algo absurdo. Cuanto más original sea una información mejor se retendrá.

5.- EL RITMO Y LA RIMA: Por ejemplo: Ponerle música a un texto, recitarlo como si de una poesía se tratara....En el fondo, si nos fijamos, es otra forma de relacionar ideas.
6.- RECORDAR EL CONTEXTO.
Publicadas 61 nuevas preguntas tipo test sobre el Tít. V de la Constitución, en la pestaña "Test Constitución Española". Gracias por tu visita:-)
Cierra esta ventana